La estimulación theta burst intermitente (iTBS) es una forma de neuromodulación no invasiva que despierta cada vez más interés por su capacidad para inducir cambios duraderos en la plasticidad cerebral. En este trabajo, un equipo de investigación exploró qué ocurre a nivel celular y molecular cuando se aplica un protocolo prolongado de iTBS durante siete días.
El estudio se realizó en modelos animales y en preparaciones in vitro, por lo que no evalúa resultados clínicos directos en personas. Aun así, aporta información valiosa para entender mejor cómo ciertos protocolos de estimulación podrían influir sobre circuitos cerebrales relevantes en envejecimiento, neurología y salud mental.
¿Qué evaluó el estudio?
Los investigadores analizaron distintos niveles de respuesta al tratamiento: conducta, estructura neuronal, señalización sináptica y dinámica del calcio. Para ello utilizaron ratas Wistar macho jóvenes y ratones con alteración genética en la subunidad GluN2A del receptor NMDA.
Hallazgos principales
El protocolo prolongado de iTBS no modificó la actividad locomotora general, la conducta ansiosa ni la memoria de reconocimiento a corto plazo. Es decir, no produjo cambios conductuales evidentes en esas mediciones basales.
Sin embargo, a nivel biológico sí se observaron cambios relevantes. En neuronas CA1 del hipocampo hubo un aumento de la densidad total de espinas dendríticas y, en particular, de las espinas delgadas, que suelen asociarse con procesos de aprendizaje y remodelación sináptica.
Además, el análisis sinaptosomal mostró aumento de GluN1 y GluN2A, mayores niveles de BDNF y activación de vías intracelulares vinculadas a plasticidad, entre ellas Akt, ERK1/2 y mTOR. También se detectó mayor formación de redes perineuronales alrededor de interneuronas PV+ en distintas subregiones del hipocampo.
En los experimentos celulares, tanto la estimulación aguda como la prolongada incrementaron la actividad espontánea y evocada de calcio. No obstante, el protocolo prolongado mostró un efecto distintivo: extendió la duración de la respuesta de calcio inducida por potasio. Ese efecto dependió de receptores NMDA, especialmente de la subunidad GluN2A, ya que se redujo con bloqueo farmacológico y en neuronas sin ese componente.
¿Qué significa esto?
Los resultados sugieren que un esquema prolongado de iTBS puede promover una plasticidad coordinada en el hipocampo, con cambios estructurales, sinápticos y de señalización intracelular. En términos simples, el trabajo ayuda a explicar mejor por qué ciertos protocolos de neuromodulación podrían generar adaptaciones cerebrales sostenidas.
Esto no implica por sí solo un beneficio clínico demostrado. Se trata de un estudio preclínico, por lo que sus hallazgos deben interpretarse con cautela y no extrapolarse de manera directa a pacientes.
Limitaciones importantes
- No fue un estudio en humanos.
- No mostró mejoras conductuales en las medidas evaluadas.
- Los mecanismos identificados son prometedores, pero todavía requieren validación clínica.
En conjunto, el trabajo aporta una base mecanística útil para seguir investigando cómo optimizar protocolos de iTBS con potencial aplicación terapéutica.
Fuente original: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41878311/